A ti, mi nueva normalidad...

Todos saben que una de las consecuencias de las quimioterapias es que se te caiga el pelo, y es ahí cuando las personas deducen que estás enferma, en mi caso siempre tuve claro que la calva era sinónimo de sanación y por esa razón, empecé a quererte, valorarte y sobre todo aceptarte, me miraba al espejo y me decía “ME GUSTO COMO ME VEO” entonces para mi mostrarte, era decirle al mundo estoy luchando y está funcionando, estar calva también era una lección para mi, el pelo no me hacía ni mejor persona, ni superior a nadie, ni más bonita, solo era un adorno que al transcurrir de los meses me iba a enseñar que con el o sin él seguía siendo la misma... te sientes rara?

Si, las miradas son incómodas? Si, pero qué más da, es el resultado de una gran pelea de la que me encuentro orgullosa y a la vez comprometida de mostrarla porque así muchas personas pueden saber que el Cáncer no es el final.

 

Tengo que agradecerte porque gracias a ti me di cuenta que no necesito pelo para sentirme bien con lo que veo de mi, para saber también cuando las personas solo te quieren por el “físico” para entender quien está, quien decide alejarse “por miedo” y quien me besa sin maquillaje y sin adornos!!! A ti mi querida calva y ahora a mi cabello corto, que me has hecho pasar de machito rebelde a chica cool y sigues creciendo fuerte aún hoy; Gracias porque tú también eres el mejor maestro DE AMOR PROPIO!