El amor que se escoge

En esos tiempos de colegio, que creemos que jamás se acaban; donde conocemos a tantas personas, algunas las "odiamos" o ignoramos, y otras tantas se convierten en nuestras amistades cercanas, son esas con las que peleamos por como vestimos o que hacemos, las que nos celaban si nos ausentábamos, con las que estudiábamos y hacíamos grupos de estudio, siempre juntas... parecía que en esos años, esas personas que convertimos en hermanas, eran nuestras gemelas, sabían hasta nuestros secretos y miedos.

La amistad es uno de los soportes más importantes que podemos tener en nuestra vida, los amigos son la familia que escogemos y nuestros compañeros de vida. Pero por encima de todo, la amistad es la máxima representación de amor; Sin embargo, si nos paramos a pensar detenidamente en la amistad nos cuestionamos ¿qué es realmente una amistad verdadera? ¿cómo distingo a un buen amigo de un compañero? Yo pude reconocerlo, pude distinguir desde el principio, que ellas serian mis amigas, aun en nuestros malos momentos. 

Que difícil es cuando llega la adultez, y se encuentra la realidad de ser adultos. Como nos escudamos en nuestras responsabilidades, falta de tiempo y nuestros nuevos roles, descuidamos ese tesoro invaluable; nos divorciamos de algunos y nos quedamos con las personas más íntimas, con un poco de suerte, a veces esas amistades se mantienen en nuestras vidas, hasta se hacen tíos de nuestros hijos o nuestros cuñados inseparables.

Yo he tenido una suerte increíble con ellas... en mi caso, yo he sido la amiga mal del grupo; la que se ausentó en la boda de su mejor amiga, la que no estuvo en casi ningún compartir. He sido la amiga que menos llama, (y es que no me gustan las llamadas). Soy la menos detallista, la que más pelea, he sido la amiga más complicada. De esas que hasta se separan del grupo cuando sabe que otra ha actuado mal y es la alabada. Reconocerlo no me hace mejor, de algunas cosas me lamento. Sobretodo hoy, que no las tengo a ellas cerca, y cada día parece más lejano ese día, donde pueda verles a todas y abrazarles.

Como todo en la vida, las cosas no son muy justas; yo he sido la amiga con más suerte, ellas si han estado para mí, en mi enfermedad (aun en la ausencia física), en los nacimientos de mis personitas, en mis cumpleaños, en mis días grises y los llenos de colores vibrantes. Como se puede explicar esto? créanme, aun no consigo esa respuesta. Incluso hoy he retomado contacto con amigas que me distancié, por mis misterios. Hablar de los defectos de cada uno, no es tema fácil para nadie; para mí es muy complicado aceptar que en un gran porcentaje de ocasiones, he fallado hasta como madre.

Pero no puedo lamentarme, debo reconocer no solo de palabra sino en mis actos, así todos. Si antes no era tan atenta, hacer un esfuerzo en mi nueva normalidad, e integrar a las personas que están por mí, que me han apoyado, que me quieren y que aun en lo poco o mucho me han incluido incluso en sus oraciones. Me cuesta, me cuesta mucho, lo admito, no confío en las personas, soy un enjambre de miedos; de malas vivencias con alguna "amiga" que se acostó con el padre de mi nena; o con la que hirvió veneno sobre una amiga y yo escogiendo ser honesta, ella salió siendo la buena porque estaba "enferma" a la edad que ocurrió fuimos todas tan ingenuas...

Debo esforzarme por perdonarme, y perdonar aun cuando no haya recibido disculpas de nadie, porque no necesito que me pidan perdón, necesito sanarme yo, y fluir, permitirme soltar, traumas, golpes, y seguir adelante. Porque muchas veces lo que creemos malo para nosotros, es realmente una oportunidad para crecer, madurar y ser mejores. La amistad, el vinculo mas desinteresado, y mas valioso que se tiene en la vida, la suerte de pocos y el deseo de muchos, un ser de luz que brilla en el camino junto a nosotros... he sido egoista muchas veces, damos por sentado a las personas, y nos olvidamos de enviar un "como estas?" a tiempo. Pasamos el día rodeados de personas que nos acompañan y las redes sociales nos demuestran la importancia de vincularse constantemente. Sin embargo, funcionamos con un ritmo acelerado, con la imposibilidad de poder dedicar todo lo necesario para fundar una amistad a todas las personas que nos rodean y caemos en el error de pensar que un amigo puede encontrarse en cualquier lugar.

A ti amiga mía, quiero confesarte que cuando recibo tu mensaje en mi whatsapp; me convierto en una servilleta mojada, tan frágil, deseando abrazarte, pedirte perdón por mis fallas durante mi amistad, y tomarme un café contigo, contándonos tantísimas cosas. Cuanto te extraño, que ganas de compartir con los niños de cada una, de tomarnos cientos de fotos hasta conseguir la que nos guste a todas. Que ganas de volver al sitio donde fuimos tan felices, me siento tan orgullosa de ti, de la mujer en la que te has convertido. Estoy orgullosa de tus pasos, de tus roles, de que al verte sigas siendo la misma chica que escogía un día antes el color de aretes y accesorios antes de ir al cole...

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Te extraño amiga, si a ti. Te extraño tanto, te agradezco tanta paciencia, tantas atenciones, cariño, tus lágrimas y oraciones cuando la vida se me iba. Gracias porque soportarme merece un premio. Hoy no hay artículo genérico, hoy mi artículo es para ti, amada hermana de vida, te dedico mis lineas, mi tiempito libre de mi semana, en mi espacio de letras...

 

Te amo.